lunes, 12 de diciembre de 2011

Canadá abandona Kioto para explotar su petróleo


Canadá se ha convertido en el primer país que se retira del Protocolo de Kioto tras su ratificación, un día después del fin de la cumbre de Durban, ante la imposibilidad de cumplir con sus compromisos y mantener el desarrollo de sus yacimientos petrolíferos.
Recién llegado de la cumbre de la ONU sobre el cambio climático, el ministro de Medio Ambiente de Canadá, Peter Kent, anunció: "invocamos nuestro derecho legal para retirarnos formalmente de Kioto". 
Kent justificó la decisión porque Canadá no cumplirá en 2012 con la reducción de emisiones acordada en el tratado, un 6% por debajo de las de 1990, y para evitar "la transferencia a otros países" de 14.000 millones de dólares canadienses.
Kent insinuó que esa cifra es la cantidad que Canadá tendría que pagar en multas en caso de permanecer en Kioto y a la vista de que en mayo, su departamento calculó que a finales de 2012 las emisiones serán un 28,8% superiores a las de 1990.
Según el artículo 27 del Protocolo de Kioto, los países que lo han ratificado tienen que comunicar por escrito la retirada un año antes de la finalización del periodo de cumplimiento, por lo que Ottawa tenía hasta el 31 de diciembre para anunciar su decisión.
Sin embargo, Kent dijo durante una rueda de prensa que "el Protocolo de Kioto no representa el camino hacia adelante para Canadá" y el acuerdo negociado a finales de la década de los años noventa es un "impedimento" para luchar contra el cambio climático. 
Bajo Kioto, según Kent, Canadá tendría que adoptar medidas "radicales e irresponsables" -como reducir vehículos o el uso de calefacción- o pagar miles de millones de dólares en multas. Según el Gobierno de Harper, la implementación de Kioto habría supuesto retirar de las carreteras todos los vehículos que circulan o eliminar la calefacción de cada edificio del país.
Asimismo, señaló que Kioto es el "incompetente legado" del anterior Gobierno canadiense y confirmó que desde que el Partido Conservador del primer ministro, Stephen Harper, llegó al poder en 2006, Ottawa no ha tenido intención de implementar el tratado.

El petróleo, en juego

Keith Stewart, de la organización medioambiental Greenpeace, señaló que la decisión de Canadá,uno de los países más ricos del mundo, aunque esperada desde hace algún tiempo, "es un insulto a los países en desarrollo".
Para Greenpeace y los principales partidos de la oposición, el Gobierno de Harper se ha negado a cumplir con los objetivos de Kioto para no afectar el desarrollo de los yacimientos petrolíferos de la provincia de Alberta, considerados uno de los mayores del mundo.
Harper y el Partido Conservador, cuya base ideológica se encuentra en la provincia de Alberta y la ciudad de Calgary, el centro del sector petrolífero del país, han señalado desde hace años que el desarrollo de los yacimientos de crudo son esenciales para el futuro económico de Canadá.
Antes de llegar al poder, Harper ya calificó al Protocolo de Kioto como un "plan socialista" para trasvasar riqueza de los países desarrollados a los que están en vías de desarrollo.
publico.es

domingo, 11 de diciembre de 2011

Dos millones de personas, sin agua en Sinaloa por la sequía, dice gobierno


Más de 600,000 familias han sido afectadas en su patrimonio por las sequías, heladas e inundaciones, informó el gobierno federal
La sequía tiene afectadas a más de 1,650 comunidades en Sinaloa, donde se estima que 2.6 millones de personas no tienen agua para beber, dijo este domingo el secretario de Desarrollo Social (Sedesol), Heriberto Félix Guerra. 
“Ha sido un año, la verdad, muy difícil, movido, tremendamente complejo porque han sido miles y miles de familias; estimamos más de 600,000 familias las que se han visto dañadas en su patrimonio por estos fenómenos”, dijo el titular de la Sedesol citado por Notimex. 
El funcionario federal dijo que las familias han sido afectadas en su patrimonio por sequias, heladas e inundaciones. 
El apoyo a las familias se ha dado mediante la entrega de despensas, agua para consumo humano y cobijas, además de la aplicación de los programas de Empleo Temporal Inmediato y de Recuperación de Enseres Domésticos, dijo Félix Guerra. 
México enfrenta una de las sequias mas severas en 70 años y más de la mitad del territorio mexicano se encuentra afectado, y esta falta de lluvias, podría continuar unos meses más, consideran autoridades meteorológicas. 
Los niveles de precipitación registrados mostraron que en 2011 llovió menos que el promedio histórico, informó en noviembre el Servicio Meteorológico Nacional. 
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) indica que 19 de 32 entidades sufren algún grado de sequía, pero son cuatro las entidades más afectadas: Chihuahua, Coahuila, Durango y Zacatecas
mexico.cnn,com

Logran salvar la cumbre mundial de cambio climático


Negociadores semidormidos y cabeceando de sueño en sesión plenaria final. 
O en pleno discurso, pero con dificultades para hablar en forma coordinada. 
El clima era tenso y las negociaciones, que debían haber concluido el viernes por la tarde no avanzaban y las primeras horas del domingo encontraban a las principales potencias del mundo distanciadas entre sí y muchos países en vías de desarrollo, totalmente disgustados por la falta de compromiso de los países más contaminantes.
Finalmente, y para salvar la XVII Cumbre Mundial de Cambio Climático de la ONU (COP17), los países lograron a último momento rescatar, después de arduas negociaciones, un paquete de medidas llamadas Plataforma Durban, que obligará a todos los grandes contaminantes a adoptar un plan de acción vinculante para frenar el ritmo del calentamiento global
Los acuerdos alcanzados se estipulan en cuatro puntos: un segundo período del Protocolo de Kyoto, el diseño del Fondo del Clima Verde, un mandato para que todas las naciones firmen un pacto en el 2015 que las obligará a bajar sus emisiones de gases invernadero a más tardar en el 2020 y una agenda de trabajo para el próximo año.
El punto más difícil fue el aspecto legal del acuerdo que controlará las emisiones de carbono al final de la próxima década. 
Un plan propuesto por la Unión Europea procuró obtener términos enérgicos que obliguen a todos los países a cumplir por igual con los compromisos sobre sus emisiones.
La presidenta de la COP17 y ministra de Exteriores sudafricana, Maite Nkoana-Mashabane, destacó hoy la colaboración entre países occidentales y en desarrollo para lograr un acuerdo en Durban. 
"Esto no habría pasado si los países desarrollados hubieran puesto su interés en primer lugar o hubieran olvidado el espíritu de que todos tenemos responsabilidades comunes, aunque diferenciadas en la lucha contra el cambio climático", afirmó Mashabane.
"Muchos países en desarrollo nos dijeron que querían formar parte del futuro, pero no podían asumir en estos momentos los compromisos, y la UE propuso un nuevo Protocolo de Kyoto. Pero Kyoto no nos habría llevado muy lejos", agregó Mashabane.
La presidenta de la COP17 compareció junto a la secretaria de la Convención de Naciones Unidas para el Cambio Climático, Christiana Figueres, en una rueda de prensa celebrada al término del pleno que logró arrancar un acuerdo a 194 países tras largas horas de negociación.
"Fue la cumbre más larga de la historia pero marca una trayectoria totalmente nueva para el sistema de lucha contra el cambio climático. No sólo está ese gran esfuerzo para lograr compromisos para el segundo periodo del Protocolo de Kyoto, sino también ha sentado el camino para un sistema más amplio en el futuro, aplicable a todos de una manera legal, y las herramientas para que los países desarrollados ayuden a los que están en desarrollo", dijo Figueres.

VOCES CRÍTICAS

El gobierno de China saludó los resultados alcanzados en la cumbre climática, pero responsabilizó a los países desarrollados de los lentos progresos que se producen en protección del medioambiente, según se desprende de declaraciones publicadas hoy por medios chinos. "A los países desarrollados les falta voluntad política para reducir las emisiones y para poner a disposición de los países en vías de desarrollo la transferencia tecnológica y económica" necesarias, citaron hoy medios chinos las declaraciones de su representante en la cumbre, Xie Zhenhua.
"La falta de voluntad política es la principal razón que obstruye la cooperación de la comunidad internacional al tratar el cambio climático", comentó el delegado, que aseguró que su país espera ver en la próxima cumbre que tendrá lugar en 2012 en Qatar "seriedad política" por parte de los países desarrollados para avanzar en este sentido. China, el principal emisor de dióxido de carbono a nivel mundial, duda de si apostar por el crecimiento verde o expandir la producción de energía fósil.
El problema es la enorme sed energética de la potencia en ascenso, que además actualmente cuenta con 1.300 millones de habitantes. La consecuencia es que el país sigue ambos caminos: es sede de las mayores compañías de energía solar y, al mismo tiempo, son pocos los países que la superan en cantidad de plantas de carbón que se suman a la red energética.
En tanto, Estados Unidos dio su respaldo renuentemente, preocupado por acceder a participar de un sistema de clima internacional que encontrará mucha oposición en el Congreso estadounidense. "Se trata de un paquete muy importante. 
A ninguno de nosotros nos gusta todo lo que contiene. Créanme, hay mucho con lo cual Estados Unidos no está muy entusiasmado", destacó Todd Stern, el negociador estadounidense sobre clima. 
El punto más difícil fue el aspecto legal del acuerdo que controlará las emisiones de carbono al final de la próxima década. Un plan propuesto por la Unión Europea procuró obtener términos enérgicos que obliguen a todos los países a cumplir por igual con los compromisos sobre sus emisiones.
India encabezó a los opositores, alegando que deseaba una opción menos rigurosa. La ministra del ambiente Jayanthi Natarajan indicó que la propuesta europea socavaba un principio de 20 años que indicaba que los países en desarrollo tienen menor responsabilidad que las naciones industrializadas que han provocado el problema del actual calentamiento a través de 200 años de contaminación. "La equidad de compartir el peso no puede ser cambiada", indicó la ministra.

PUNTOS CLAVE

- Extensión del Protocolo de Kyoto: Tras el fracaso de Copenhague en 2009 para alcanzar un nuevo acuerdo internacionalmente vinculante, que volvió a repetirse un año después en Cancún, surgió un vacío legal parcial mientras los países se dieron cuenta de que la redacción de un nuevo tratado de la ONU era extremadamente lenta. 
El pacto del domingo extiende Kyoto, cuya primera fase de reducción de emisiones va de 2008 a 2012. El segundo periodo de compromiso se desarrollará del 1 de enero de 2013 a finales de 2017. Hubo un acuerdo de extender Kyoto cinco años más, pero los abogados tendrán que hallar una forma de ajustarlo a la legislación europea vigente.
- Plataforma Durban: Los delegados aceptaron comenzar negociaciones para un nuevo tratado legalmente vinculante que se decidirá en 2015 y entrará en vigor en 2020. 
El proceso para hacerlo, denominado Plataforma de Durban para la Mejora de Acciones, sería "desarrollar un nuevo protocolo, otro instrumento legal o una solución pactada con fuerza legal que se aplicará a todas las Partes en la convención del clima de la ONU", por parte de un grupo de trabajo. 
La naturaleza exacta del "instrumento legal" o "solución pactada" aún está por decidirse.
- Detener el calentamiento: A petición de la UE y de la Alianza de Pequeños Estados Insulares (Aosis), los delegados aceptaron lanzar un plan de trabajo para identificar las opciones para cerrar "la brecha de la ambición" entre los actuales compromisos de los países de reducción de emisiones para el 2020 y el objetivo de mantener el calentamiento global por debajo de los 2 grados centígrados. Sin embargo, las negociaciones de Durban no lograron ampliar las promesas realizadas tanto en Copenhague en 2009 y como en Cancún en 2010.
- Fondo Verde: Los países pobres tienen más necesidad de financiación para poder pagar la adaptación al calentamiento global y la introducción de energía de bajas emisiones y procesos industriales. 
En el contexto de una crisis de deuda soberana, las naciones desarrolladas también tienen problemas para desviar dinero más allá de recursos a corto plazo que expiran a finales del próximo año. 
Las conversaciones de Durban abrieron el camino para el diseño de un Fondo del Clima Verde que canalice hasta 100.000 millones de dólares para el 2020 a los países más pobres, pero no avanzaron en establecer de dónde saldrá ese dinero.
- Energías limpias: Las negociaciones de Durban acabaron con seis años de debate sobre si la tecnología de captura y almacenamiento del carbono podría reunir las condiciones para compensaciones de carbono bajo el Mecanismo de Desarrollo Limpio. 
El esquema de Kyoto recompensa a los gobiernos y empresas que invierten en proyectos de energía limpia en países en desarrollo con créditos carbono, que pueden comprar y vender con fines de lucro. 
Las nuevas reglas obligan a los desarrolladores de proyectos a colocar un 5 por ciento de las ganancias con los créditos de carbono en una reserva, que se les reembolsará solo después de que observadores hayan comprobado que no ha habido filtración de dióxido de carbono desde el almacén subterráneo 20 años después del final del periodo de acreditación.
enviado especial
Victor Ingrassia
La Nacion

Durban ¿buenas noticias para América Latina?



El acuerdo para reducir el calentamiento global con miras a un trato para 2020 es recibido con promesas de países como Brasil y críticas del Alba que creen que favorece a las naciones ricas


La costarricense Christiana Figueres, jefa de la Convención de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, no tiene ninguna duda sobre el éxito de Durban. 


Apenas se alcanzó el acuerdo, le envió a sus seguidores de Twitter un mensaje sobre el legendario expresidente de Sudáfrica, Nelson Mandela.

'En honor a Mandela: Siempre parece imposible hasta que se hace. Y está hecho'.

No fue nada sorprendente que Figueres sonara tan llena de júbilo, tras tres noches completas de sesiones, sumadas a dos semanas de duras negociaciones a cargo de delegados de 194 países. La reunión se prolongó por dos días más de lo programado.

Un acuerdo lucía difícil de alcanzar hasta el último momento. 


Sólo las charlas de último momento en el medio del salón de conferencias permitió que las delegaciones de India y de la Unión Europea (UE) acordaran redactar un texto aceptable para ambas partes.

Promesas voluntarias

Sin embargo, después de todo el dramatismo ¿qué significa el acuerdo para América Latina?

Crucialmente, por primera vez se alcanzó un trato que podría - con el tiempo - forzar legalmente a todos los principales emisores de gases de efecto invernadero, incluyendo China, EE.UU. e India, a tomar acciones para reducir el calentamiento global.

Brasil, Argentina y Colombia estuvieron particularmente activos en Durban para lograr esto: aceptaron el plan propuesto por la UE de extender el Protocolo de Kioto a un segundo período, bajo la condición de que hubiese algún tipo de acuerdo en 2015 para que entre en vigor un nuevo régimen en 2020.

Brasil, el cuarto mayor emisor del mundo (si se incluye la deforestación), ya se comprometió por sí solo a unos ambiciosos objetivos voluntarios de reducir sus emisiones para 2020.

'Tenemos un resultado robusto, un texto excelente acerca de una nueva fase en la lucha internacional contra el cambio climático. Apunta claramente hacia la toma de acciones', indicó el enviado brasileño sobre el clima, Alberto Figueiredo.

Muchos otros países latinoamericanos también asumieron promesas voluntarias, más notablemente México, Colombia, Chile y Costa Rica. Sin embargo, si las negociaciones de los venideros meses terminan siendo exitosas, entonces todos los países latinoamericanos podrían quedar obligados por un trato internacional a recortar sus emisiones para 2020.

'Una farsa'

Los miembros del grupo del ALBA, en especial Venezuela, Bolivia y Nicaragua, se mostraron enérgicos en Durban al plantear sus preocupaciones sobre un nuevo acuerdo, señalando que estaba demasiado a favor de los países ricos.

La embajadora de Venezuela, Claudia Salerno, quien obtuvo mucha publicidad en la conferencia de 2009, también fue dramática en su intervención durante la noche final en Durban.

Salerno se paró y golpeó su carnet de identificación, mientras criticaba la cantidad de dinero disponible a todos los países en vías de desarrollo para adaptarse a los efectos del cambio climático. 'Este acuerdo matará a todo el mundo', dijo. 'Es una farsa. Es inmoral pedirle a los países en desarrollo que nos vendamos por US$100.000 millones'.

Se espera que un Fondo Verde del Clima, que fue acordado en principio en la conferencia de Cancún el año pasado, recaude US$100.000 millones al año para 2020. Los países latinoamericanos podrían beneficiarse del fondo para ayudar a la adaptación y a reducir sus emisiones, aunque los países más vulnerables de África tendrán prioridad.

La reunión de Durban sí logró algunos progresos en los detalles técnicos de cómo se gobernará el Fondo. No obstante, el verdadero reto sigue siendo cómo se recaudará el dinero.

El ministro del Ambiente de Nicaragua, Paul Oquist, pasó varios días en Durban denunciando la falta de dinero. Apuntó que los países centroamericanos necesitaban especialmente fondos para hacer frente a los devastadores efectos de los recientes huracanes y las inusuales lluvias torrenciales.

'Es un Fondo sin fondos', protestó.

Lord Nick Stern, autor del Informe Stern de 2006 sobre los impactos económicos del cambio climático, señaló que las naciones ricas deberían concentrarse urgentemente en ver la forma de recaudar dinero. Su sugerencia es que deberían reducir los subsidios a combustibles fósiles, elevar los impuestos a la emisión de dióxido de carbono e introducir gravámenes al transporte internacional.

¿Dos o cuatro grados?

Los observadores sostienen que también hubo algunos progresos leves en Durban sobre las reglas para proteger los bosques recogidas en la REDD (Reducción de Emisiones de la Deforestación y la Degradación de bosques). Varios países latinoamericanos podrían terminar recibiendo grandes cantidades de dinero a cambio de reducir la tala de árboles. Sin embargo, de nuevo no se lograron progresos en cuando al financiamiento.

Muchos científicos y ONGs dedicadas al medio ambiente dicen que la pregunta urgente para el futuro sigue siendo si los recortes de emisiones - de ponerse en práctica - pueden llegar lo suficientemente rápido y tener la suficiente profundidad para impedir aumentos peligrosos de temperaturas.

'En Durban los países del mundo no supieron conservar el rumbo de las ambiciones necesarias para reducir las emisiones de CO2 a niveles estables', dijo a BBC Mundo Enrique Maurtua Konstantinidis, coordinador de la Red de Acción Climática de América Latina. 'Seguimos en un camino que nos lleva hacia un aumento de 4 grados centígrados'.

La mayoría de los científicos dedicado al clima dicen que el mundo necesita limitar los aumentos de la temperatura global a dos grados. Cualquier aumento más allá podría traer impactos muy dañinos a partes del Amazonas, América Central y los países andinos vulnerables al derretimiento de los glaciares.

Muchos observadores dicen que el acuerdo de Durban representa un paso importante modesto hacia delante, pero una gran cantidad de duras negociaciones están en el camino, antes de que un acuerdo pueda alcanzarse para 2015.

Entre los temas difíciles se incluyen el exacto estatus legal del acuerdo de Durban y la decisión sobre las reducciones de emisiones que tendrá que hacer cada país ya sea rico o pobre. En el Congreso de EE.UU. se espera una férrea oposición.

'Esto será especialmente duro para EE UU, que no está haciendo los suficiente para reducir las emisiones y aumentar el financiamiento', dice Alden Myer, de la Unión de Científicos Preocupados. 'La visión política sobre eso no es muy prometedora, dado que los miembros del Partido Republicano se niegan por completo a aceptar la realidad'.


BBC Mundo


el-nacional.com

jueves, 8 de diciembre de 2011

Brasil intentará salvar la cumbre mundial de cambio climático


Cuando el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, habló en su primer discurso a su llegada a la cumbre mundial de cambio climático que se celebra en esta ciudad, el panorama claro y esperanzador de arribar a un acuerdo entre los 194 países participantes, frente alcalentamiento global, pareció tornarse negro y desolador. 
"Un tratado internacional vinculante está hoy fuera de las posibilidades", sentenció.
Frente a este presagio, un desesperado intento de último momento, a dos días de concluir las negociaciones que permanecen estancadas, surgió cuando esta mañana la presidencia de la XVII Cumbre de la ONU sobre el Cambio Climático (COP17) designó a Brasil como país facilitador para la búsqueda de un acuerdo entre las partes.
"La presidencia de Sudáfrica nos ha invitado a servir como facilitadores de las negociaciones que tendrán lugar en esta última fase de la conferencia. 
Soy optimista con los resultados de esta cumbre, y creo que estamos cerca de un buen resultado en lo referente a los asuntos claves de esta conferencia: el segundo periodo del Protocolo de Kyoto y los pasos necesarios para lograr un acuerdo global después de 2020", aseguró el embajador brasileño Luiz Alberto Figueredo en una conferencia ante los medios de prensa donde estuvo LA NACION.
"No está claro si será un instrumento paralelo al protocolo de Kyoto o un solo instrumento para todos los países", explicó el jefe de la delegación brasileña y subsecretario de medio Ambiente de la Cancillería, que negocia en el contexto del G-77, el grupo de 132 países en desarrollo cuya presidencia ocupa la Argentina.
El Protocolo de Kyoto, firmado en 1997 y que está en vigor desde 2005, estableció compromisos legalmente vinculantes de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero para 37 países desarrollados, con la excepción de los Estados Unidos, que no lo ratificó. China, el mayor contaminador de CO2 del mundo, por ser un país en vías de desarrollo, no está legalmente obligado a cumplirlo.
"Aunque Kioto solo no resuelva el problema climático actual, es una base para construir sobre la misma, con importantes instituciones", destacó Ban Ki-Moon anoche.
Las desesperanzadoras palabras del secretario general de la ONU, en cuanto a que es imposible lograr un acuerdo vinculante en Durban, no son más que el reflejo de la gran distancia que existe entre las posturas de los diferentes bloques de negociación, más preocupados por la actual crisis económica y financiera mundial, que por comprometerse a reducir las emisiones de gases contaminantes a la atmósfera y evitar el calentamiento global de más de 2 grados centígrados, límite de seguridad considerado por los científicos para que el clima no genere catástrofes naturales.

SIN UN ACUERDO REAL

Las conferencias de 2009 en Copenhague y 2010 en Cancún fracasaron en su intento de salvar el Protocolo de Kyoto, cuya vigencia culmina en 2012.
Los mayores esfuerzos para arribar a un acuerdo pertenecen a Unión Europea, que representa alrededor del 11% de las emisiones de gases con efecto invernadero del planeta, que indicó que está dispuesta a renovar ese tratado. Pero otros grandes emisores industrializados, Japón, Rusia y Canadá han declarado su reticencia, mientras los dos mayores emisores del planeta estén fuera de ese tratado: China, no obligada por ser país en desarrollo, y Estados Unidos, que no lo ratificó.
En tanto, las economías emergentes como Brasil, Sudáfrica, India y China reiteran que los nuevos compromisos de reducción de los países desarrollados deben estar dentro del protocolo. Pero Canadá, Japón y Rusia anunciaron firmemente que no aceptarán un segundo periodo de cumplimiento de Kyoto, pues dentro de este tratado no están incluídos los grandes emisores mundiales: China y EE.UU.
Japón está especialmente preocupado por su pérdida de competitividad económica, frente a EE.UU., China e India, que no tienen compromisos internacionales obligatorios.
"La supervivencia del protocolo de Kyoto se ha convertido en un totem para muchos países en desarrollo, que lo ven como un símbolo de la voluntad de los países desarrollados de reducir las emisiones", expresó a LA NACION Claire Parker, asesora de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, en los pasillos del agitado centro de convenciones ICC.
La secretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático (CMNUCC), la costarricense Christiana Figueres, indicó que "se están viendo las opciones que tienen que ver con cómo se va a hacer el segundo periodo". 
"Ya la pregunta no es si va a haber un segundo periodo, sino cómo se va a hacer un segundo periodo", declaró tajante ante la prensa.
El jefe de la delegación china, Xie Zhenghua, subrayó que pactar una segunda fase del Protocolo de Kyoto "es lo más importante" de la COP17 y adelantó que su país está dispuesto a aceptar un acuerdo legalmente vinculante de reducción de sus emisiones contaminantes recién en 2020 y con condiciones.
Entre éstas figuran que se acuerde una segunda fase de Kioto, la creación del Fondo Verde para el Clima (FVC) y el principio de responsabilidad común pero con exigencias diferenciadas. 
En tanto, el enviado especial de EE.UU. para Cambio Climático, Todd Stern, advirtió que su país no firmará un nuevo acuerdo global de reducción de emisiones sin una "paridad legal" con las potencias emergentes como China, India o Brasil.
Victor Ingrassia
La Nacion

Durban evidencia que los desastres climáticos afectan a los más pobres


Noku no tiene ni idea de qué es el cambio climático; sólo sabe que si llueve las aguas fecales se desbordan


Noku levanta una tela y enseña las marcas de barro con alivio. 
Hasta aquí llegó el agua, dice, y señala una línea fina de suciedad seca detrás de una mesa. 
La cama del matrimonio, que ocupa la mitad de su chabola, tiene las patas sucias. 
En el suelo dormían sus tres hijos y las esterillas han quedado hechas un asco. 
"Y se me estropeó una televisión vieja que me regaló un familiar", subraya Noku. 
Pero se cuida de subrayar su fastidio porque sabe que podría haber sido mucho peor. 
Las tormentas de la semana pasada en Durban, que inundaron el barrio de casas de chapa de Cato Gest, donde vive Noku, mataron a ocho personas en un asentamiento informal situado un poco más arriba. 
Las mató el agua que desbordó la cloaca que atraviesa el barrio, pero sobre todo la pobreza: a 20 minutos en coche, la tromba de agua fue apenas un repiqueteo constante en los cristales del edificio donde se celebra la cumbre del Cambio Climático.
En las alertas que esta semana han lanzado los científicos sobre la necesidad de detener urgentemente el calentamiento, siempre había una mención en la misma dirección: 
"La mayor amenaza será para los más vulnerables", decía hace dos días Bill Hare, director del Climate Analytics. 
Las cifras del pasado son incluso más crudas. 
El Panel Intergubernamental de Cambio Climático desveló hace unos días que en los últimos 40 años, el 95% de las muertes por desastres naturales se habían producido en países en desarrollo.
Noku no tiene ni idea de qué es eso del cambio climático. 
Ella sólo sabe que cuando llueve, las aguas fecales se desbordan y tienen que correr con los niños hacia la carretera para que no se les lleve la riada. 
"Me gustaría que construyeran un muro para que el agua no entrara en mi casa, o mejor si nos llevan a todos a otro lugar", dice.
Ayer la Unión Europea recibió el apoyo de 90 países a su plan para un nuevo acuerdo climático. 
El gesto se leyó ayer como un intento de presionar a los grandes emisores de CO2 del mundo –China, EE.UU. e India– para que desbloqueen sus posiciones y se amolden a un acuerdo a pocas horas de que se cierre la cumbre de Durban. 
Pero el perfil de los nuevos adeptos al plan europeo –la Asociación de Pequeñas Islas Estado (Aosis) y los estados africanos– fue también un grito de necesidad: los países en desarrollo saben que son también los más vulnerables a los vaivenes del clima.
Según un informe de este año del Banco Mundial, el cambio climático podría ralentizar o incluso revertir la reducción de pobreza que se ha producido en los últimos años en el mundo. 
En 1981, el 52% de la población del mundo vivía con menos de un dólar al día. En el 2005, "sólo" el 25% del mundo era tan pobre. 
El estudio Los impactos en la pobreza del cambio climático, basa su conclusión en que la mayoría de países en desarrollo son más dependientes de su agricultura y otros sistemas de vida relacionados con el clima y que no disponen de suficiente capacidad financiera ni técnica para protegerse del aumento de latigazos de la naturaleza.
Thando Manzi, que colabora en la organización ecologista Centro por la Sociedad Civil, observaba ayer las aguas fecales de la barriada de chabolas con aire contrariado. 
O quizás era de desafío: "El cambio climático afecta a los más pobres. 
Y afectará aún más. Quizás si los delegados vinieran aquí a vivir una semana llegarían rápido a un acuerdo."
XAVIER ALDEKOA | DURBAN
Enviado especial

viernes, 2 de diciembre de 2011

Bate récords el aumento de gases contaminantes en el mundo


Las negociaciones que llevan adelante los 194 países reunidos en la Cumbre Mundial de Cambio Climático, organizada por las Naciones Unidas en esta ciudad, no parecen avanzar tan rápido como la emisión de gases contaminantes responsables del aumento de la temperatura de la Tierra.
Mientras los delegados de los países dialogan y esperan la llegada de los secretarios de Medio Ambiente y los cancilleres la semana próxima, los científicos intentan demostrar con números concretos las consecuencias de no arribar rápidamente a un acuerdo que limite la emisión de gases contaminantes.
Así, científicos de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) acaban de publicar un informe en donde explica que las concentraciones de dióxido de carbono (principal responsable del calentamiento global y de su concentración en la atmósfera), son de 389 partes por millón, la mayor concentración desde el inicio de la era industrial en 1750.
"Los gases que generan el efecto invernadero alcanzaron un gran impacto en la atmósfera terrestre debido a la actividad humana. Volvió a alcanzar niveles récord desde la era pre-industrial", afirmó a LA NACION el secretario general de la OMM, Michel Jarraud.
El experto, que es uno de los panelistas científicos más destacados en Durban, indicó que si las emisiones de gases de efecto invernadero cesaran hoy, sus efectos y consecuencias en la atmósfera persistirían por al menos dos décadas.
"Cuanto más se invierta en energías renovables, más beneficios a largo plazo tendremos para que las futuras generaciones no sufran la escasez de agua o comida, para que tengan una vida saludable y por supuesto, para disminuir los desastres climáticos que ya se están preanunciando", agregó Jarraud.
Según los estudios científicos presentados, hubo un aumento del 20% del óxido nitroso, un 39% de crecimiento del CO2 y más de 158% de incremento del metano desde fines del siglo XVIII. Durante los 10.000 años anteriores al inicio de la era industrial, la presencia atmosférica de CO2 se mantuvo "casi constante" alrededor de 280 moléculas por millón.
El CO2 es hoy el gas de efecto invernadero más presente en la atmósfera y representa el 64 por ciento del total de las causas del cambio climático.
El informe indica que la quema de combustibles fósiles, la pérdida de bosques que absorben dióxido de carbono y el uso de fertilizantes son los principales culpables del efecto invernadero de la Tierra.
Sólo en 2010, la presencia de CO2 aumentó 0,59% respecto el año anterior: 2,3 moléculas de gas por cada millón de moléculas de aire (ppm). Esto indica un crecimiento mayor que el medio de la última década (2 ppm por año) y muy superior a la media de los años noventa (1,5 ppm). 
Los otros gases considerados más nocivos, el metano y el dióxido de nitrógeno, también se incrementaron aunque con menor intensidad, respectivamente el 0,28% y el 0,25% en relación con 2009.

Victor Ingrassia
La Nacion